Cómo Grupo Ficohsa contribuye al empoderamiento económico femenino en 2025

Cómo Grupo Ficohsa contribuye al empoderamiento económico femenino en 2025

El desarrollo de un negocio no descansa exclusivamente en contar con una gran idea. Para numerosas fundadoras y emprendedoras, uno de los mayores obstáculos surge al intentar conseguir financiación destinada a la contratación de personal, la ampliación de existencias, la compra de maquinaria o el crecimiento de las operaciones. En esa fase, contar con servicios financieros idóneos llega a transformarse en un recurso clave para transitar de un emprendimiento modesto a una compañía con amplias perspectivas de expansión.

Los resultados reportados por Grupo Ficohsa durante 2025 en Honduras muestran un aumento en la participación de las mujeres dentro de sus segmentos empresariales. El saldo de préstamos de Banca Empresarial correspondiente al Segmento Mujer creció un 51,5%, mientras que Banca Emprendedor registró un incremento del 65,5% en nuevas clientas. Estas cifras permiten observar cómo el acceso financiero está acompañando el desarrollo de más mujeres dentro de la actividad empresarial.

El crédito como punto de partida para crecer

Para una empresaria, obtener financiamiento puede significar mucho más que disponer de dinero. Puede representar la posibilidad de aprovechar una oportunidad en el momento adecuado.

Una empresa que necesita aumentar su capacidad de producción, abrir un nuevo local o incorporar tecnología requiere recursos que no siempre pueden salir de sus ingresos corrientes. El crédito empresarial puede ayudar a cubrir esas necesidades y distribuir la inversión a lo largo del tiempo.

Cuando las soluciones financieras están diseñadas considerando las características de cada segmento, también pueden responder mejor a las distintas etapas de un negocio. No tiene las mismas necesidades una emprendedora que está comenzando que una empresa que ya cuenta con operaciones consolidadas y busca expandirse.

El sector femenino incrementa su presencia

Los datos de 2025 reflejan un incremento sustancial en el uso de servicios financieros corporativos por parte de las mujeres. Los saldos crediticios de Banca Empresarial del Segmento Mujer experimentaron una subida del 51,5%. Al mismo tiempo, Banca Emprendedor reportó una expansión del 65,5% en cuanto a nuevas usuarias.

Más allá de los porcentajes, los datos evidencian una mayor participación de las mujeres en productos financieros asociados a la actividad empresarial. Esto se traduce en mejores oportunidades para que ellas impulsen sus propios negocios y desarrollen iniciativas con una perspectiva de expansión.

De emprendedora a empresaria

Uno de los desafíos para el emprendimiento femenino está en lograr que los negocios puedan mantenerse y evolucionar más allá de sus primeras etapas. Un emprendimiento que consigue clientes y genera ingresos puede llegar a un punto donde necesita profesionalizar procesos, contratar colaboradores o ampliar su oferta. Para avanzar, necesita herramientas distintas a las que utilizó durante su etapa inicial.

El aumento de nuevas clientas en Banca Emprendedor refleja claramente la integración de una mayor cantidad de mujeres adelante de servicios financieros enfocados en sus proyectos productivos. El siguiente paso radica en que tales negocios logren hallar herramientas que respalden su desarrollo.

El financiamiento también genera empleo

El impacto de financiar empresas lideradas por mujeres no termina en las propietarias de los negocios. Cuando una empresa recibe recursos para ampliar sus operaciones, también puede aumentar su capacidad de contratación.

En 2025, el financiamiento proveniente de DFC y CITI permitió colocar USD 223,4 millones, con un enfoque en Pymes lideradas por mujeres. De acuerdo con los resultados incluidos en la Memoria de Sostenibilidad 2025, esta colocación contribuyó a generar más de 16.700 empleos.

La cifra permite entender el efecto multiplicador que puede tener el financiamiento empresarial. Un recurso destinado a fortalecer una compañía puede terminar impactando a trabajadores, proveedores y otras personas vinculadas con su actividad económica.

Más allá del acceso: construir confianza financiera

Para que una mujer utilice servicios financieros en su negocio de forma continuada, no solo se precisa la mera disponibilidad de una alternativa de crédito. Asimismo, resulta fundamental hallar productos, trato y requerimientos que se adapten al contexto real de su labor.

La confianza se construye a medida que las empresarias encuentran soluciones que les permiten administrar sus recursos y tomar decisiones de crecimiento con mayor planificación.

El incremento de las nuevas usuarias y de los volúmenes de crédito registrado a lo largo de 2025 se puede leer como un indicio de una mayor integración del sector femenino en el ámbito de las finanzas corporativas.

Un cambio que trasciende las cifras

El desarrollo del Segmento Mujer refleja una evolución que trasciende la simple cantidad de créditos o usuarios. Cada flamante emprendedora que logra obtener financiación descubre mejores alternativas para expandir, innovar, contratar o inyectar capital en su compañía.

Para Grupo Ficohsa, dicha conducta se enmarca en una planificación enfocada en cubrir los requerimientos monetarios de las dueñas de negocios y fundadoras de proyectos. Las cifras correspondientes a 2025 evidencian que este porcentaje sigue en aumento y que el crédito es capaz de consolidarse como un recurso clave para afianzar su rol dentro del mercado hondureño.

El desafío actual radica en respaldar dicho auge mediante alternativas que se adapten a las diversas fases de cada emprendimiento. Y es que fomentar la autonomía financiera de las mujeres va mucho más allá de otorgar financiamiento; implica propiciar entornos idóneos para que un mayor número de ellas logre transformar sus iniciativas en negocios sólidos y propiciadores de empleo.

Por Beatriz León Rojas

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